Nuestros Ojos
El ojo es uno de los órganos más complejos y mejor desarrollados del cuerpo humano, además cumple una función vital por lo que es de suma importancia velar por una buena salud visual.
No en vano, uno de los aspectos a los que hemos tenido que renunciar, la exposición a la luz natural, es altamente beneficioso para la salud visual y en su lugar hemos incrementado la horas de exposición delante de las pantallas, ya sea por ocio o por cuestiones relacionadas por el teletrabajo, que puede provocar sequedad ocular (aspereza o sensación de arenilla), enrojecimiento, picor, escozor, ardor y en ocasiones visión borrosa transitoria y cefalea asociada al esfuerzo visual.
Motivos para velar por la salud visual
La vista es el sentido que nos guía por el entorno y con una mirada rápida podemos saber el color, tamaño, textura y forma de un objeto. También nos indica la profundidad, si el objeto está quieto o en movimiento, si se está desplazando y en la dirección y velocidad en que lo hace, entre otros detalles. Los ojos nos ayudan a comprender lo que nos rodea.
“Además de un órgano complejo también es extremadamente vulnerable, por eso está protegido por tejido óseo, párpados, pestañas y lágrimas. Párpados y pestañas protegen a los ojos de la entrada de suciedad y polvo y de la luz excesivamente intensa, mientras que las lágrimas los protegen de las infecciones, los hidratan, lubrican y limpian de todo aquello que ha sobrepasado párpados y pestañas”.
9 curiosidades sobre el ojo humano
El ojo es también un elemento diferenciador de nuestro rostro: aporta personalidad, belleza y expresión. Ahora que la mascarilla higiénica nos cubre la mayor parte de la cara, el tercio superior se ha convertido en el protagonista y los ojos en el nuevo punto de atención. Y tiene unas algunas peculiaridades que son sorprendentes:
El ojo es el órgano más complejo del cuerpo humano, a excepción del cerebro, y el músculo más activo y rápido.
Los ojos, a diferencia de nariz y orejas, casi no crecen desde el nacimiento.
El diámetro del globo ocular es de 24 milímetros, aproximadamente, su peso medio es de 7,5 gramos y necesita 6 músculos para moverse.
El tamaño del ojo del hombre es superior en medio milímetro al de la mujer.
El ojo es capaz de distinguir unos 10 millones de colores diferentes.
Si el ojo humano fuera una cámara fotográfica tendría 576 megapíxeles
El ojo es capaz de procesar 36.000 bits de información cada hora.
Las mujeres tienen menos dificultades para distinguir los colores que los hombres.
La mayoría de personas parpadean un promedio de 17 veces por minuto, 14.280 veces al día y 5,2 millones de veces al año.
La integridad personal
Es la condición de un ser humano de mantener intactos y respetados sus propios aspectos físico, psicológico y moral, actuando siempre con base en valores y coherencia.
Dimensiones de la Integridad Personal
Integridad física: Cuidado y preservación del cuerpo y de la salud, evitando cualquier agresión, lesión o daño corporal.
Integridad psíquica: Conservación de las capacidades emocionales, intelectuales y psicológicas, así como del equilibrio mental.
Integridad moral: Derecho y capacidad de actuar y vivir de acuerdo con las propias convicciones, principios éticos y valore
Como Valor y como Derecho
Como valor ético: Implica hacer lo correcto y ser honesto incluso cuando nadie observa, manteniendo armonía entre lo que se piensa, se dice y se hace.
Como derecho humano: Es una garantía fundamental protegida por tratados internacionales (como la Convención Americana sobre Derechos Humanos) que obliga al Estado a proteger a las personas contra abusos, torturas o tratos crueles.
Una persona íntegra es aquella que siempre hace lo correcto, todo lo que considera bueno para sí misma sin afectar los intereses de otras. La palabra proviene originalmente del latín integrîtas, -ãtis (totalidad, virginidad, robustez y buen estado físico), pero se deriva del adjetivo integer (‘intacto’, ‘entero’, ‘no tocado o no alcanzado por un mal’), que se compone de in- (‘no’), y de una raíz que es la misma que la del verbo tangere (‘tocar’ o ‘alcanzar’). Es la pureza original y sin contacto o contaminación con un mal o un daño (físico o moral). La integridad es la capacidad de actuar correctamente y con honestidad.
Este valor se puede ver en distintas acciones como, por ejemplo, decir la verdad, compartir, admitir una equivocación y cumplir con lo que se prometió. La integridad se basa en 13 cosas, las cuales son: honradez, honestidad, respeto por los demás, corrección, responsabilidad, control emocional, respeto por sí mismo, puntualidad, lealtad, pulcritud, disciplina, congruencia y firmeza en las acciones. Se considera íntegro a un individuo cuando es honesto, tiene firmeza en sus acciones y actúa de manera correcta. En la integridad hay siete tipos: integridad física, integridad psicológica, integridad moral, integridad personal, integridad de datos, integridad religiosa e integridad laboriosa. Una persona íntegra siempre hace lo correcto sin herir los sentimientos de otras personas.
«La integridad es uno de los términos de virtud más importantes y frecuentemente citados. También es quizás el más desconcertante. Por ejemplo, si bien a veces se usa virtualmente como sinónimo de "moral", otras también distinguimos actuar moralmente como actuar con integridad. Las personas íntegras pueden, de hecho, actuar de manera inmoral, aunque por lo general no sabrían que están actuando de esta manera. Por lo tanto, uno puede reconocer que una persona tiene integridad aunque esa persona tenga lo que cree que son puntos de vista morales erróneos.
Concepto jurídico
Como derecho fundamental, la integridad personal se relaciona con el derecho a no ser objeto de vulneraciones en la persona física, como lesiones, tortura o muerte. Junto con la libertad individual, conforma el concepto de integridad personal, protegido jurídicamente a través de la acción del habeas corpus.
Desde el punto de vista ético, sería la manera de manejarse coherentemente con los valores personales y compartidos con la comunidad a la que se pertenece.